
Prueba de TENSIÓN
La prueba de tensión, también conocida como ensayo de tracción, determina el comportamiento mecánico de un material cuando se somete a una fuerza que intenta estirarlo hasta producir su deformación y, finalmente, su fractura.
Para realizarla se utiliza una probeta con dimensiones establecidas, la cual se coloca en una máquina universal de ensayos.
La máquina aplica una fuerza de tracción progresiva mientras registra la carga y la deformación que experimenta el material.
Durante el ensayo se pueden determinar propiedades importantes como:
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Límite elástico: esfuerzo a partir del cual el material comienza a presentar deformación permanente.
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Resistencia última a la tensión: máximo esfuerzo que puede soportar el material antes de comenzar su falla.
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Esfuerzo de ruptura: esfuerzo correspondiente al momento en que la probeta se fractura.
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Elongación: cuánto se alarga la probeta antes de romperse.
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Reducción de área: disminución de la sección transversal de la probeta después de la deformación.
Este ensayo permite conocer si un material presenta un comportamiento más dúctil o frágil y es ampliamente utilizado para verificar las propiedades mecánicas de metales y otros materiales.

